Te cuento esto porque tú eres el único que lleva tantos años a mi lado viendo cosas que jamás podría nadie imaginar de mi forma de ser cuando estoy sola. O contigo.
Me siento cómoda y no como una loca al contarte muchas cosas que no me atrevería a contar a nadie, eres un gran confidente sé de sobra que no vas a contárselo a nadie.
He pasado dos años sin verte a diario como acostumbraba, la verdad que me ha ido bien y he conocido a gente fantástica (y no tanto) en el colegio en el cual estaba pero de eso no quiero hablarte. El interés de mi desahogo se centra en mi periodo de vacaciones, todas las vacaciones pintan bien pero no siempre son perfectas. Lo que trato de decirte es que en estas vacaciones todo practicamente todo me ha salido mal y parece que va a peor sólo deseo que mi situación actual termine que sepa de una vez que me han admitido en algún lado y poder matricularme.
Actualmente estoy desorientada y muy perdida pero lo peor es que mi cabeza se está desequilibrando y no quiero que me vuelva a pasar pero con esta racha de mala suerte que llevo desde hace meses sólo consigue que cada vez esté peor.
Y no no NO volver al psicólogo, tomar pastillas de nuevo... No quiero volver a pasar por eso y mucho menos que unos fármacos me controlen a mí y anulen mi yo.
Gato... Tú mas que nadie sabes que se necesita un lugar en el mundo y yo no sé ni de lejos dónde estará el mío, además sabes que soy bastante impaciente. Siento que no encajo, no conozco a nadie con gustos similares a los míos a todo alguien que comprenda mi modo de pensar. Sí que comparto rasgos comunes pero... No llega a ser...
Ya sé que soy rara joder pero no hace falta que me lo recuerden casi a diario que duele ¿vale?
Muchas gracias por escucharme Gato aunque haya sido lo que has tardado en zamparte el quesito que te he dado.
La verdad que me queda cuerda para rato pero la mayoría no sé expresarlo.