18 de Diciembre de 2011
Pues que... un día raro como pocos... deseando recuperar la fe en algo, como cuando pisoteas, saltas, corres sobre un charco de lluvia y tienes la seguridad de que no va a a entrar una sola gota de agua gracias a esas maravillosas botas; como cuando llegas a casa después de un largo día o mucho tiempo y sabes que tu madre te va a esperar con una sonrisa y un abrazo en la noche mas gélida de invierno.
Fe, fiarse de alguien... ya sólo tengo fe en gestos cotidianos como la seguridad de que gracias al trabajo de mis padres jamás me faltará nada de lo que se me antoje, fe en que la batería del móvil aguante lo suficiente por si se precisa una llamada de emergencia antes de poder volver a cargarlo... fe en algo mundano. ¿Pero... qué? acaso tengo la seguridad de que podré fiarme de Alguien? Ya creí hace tiempo... gracias a las convicciones que me inculcaron mi madre, mi primera escuela y esas amenas charlas con los sacerdotes Rufino y Nicolás.
Ahora creyendo que pienso por mi misma no comparto nada prácticamente con mis ideas pasadas... aprecio más los gestos de mi madre, a pesar de que no los demuestre, y las botas siguen aislándome también del agua como siempre.
Creer es un verbo que tal vez no debería utilizar... yo... precisamente yo... pero bueno, a lo hecho...
¡Pues qué! ando demasiado confusa como para tener la mente despejada necesito demasiadas respuestas y aquí no las encontraré, lo peor de una espera es el final.. y lo que puede llegar a eternizarse y el deseo añadido de no querer regresar, mezclado con nostalgia
Todavía me queda una eternidad por aguantar.
¿de dónde sacaré fuerzas?
http://www.twitlonger.com/show/epj96q
martes, 19 de febrero de 2013
domingo, 17 de febrero de 2013
Inútil
Y desgraciado, eso es lo que eres. No tienes ninguna utilidad, solo estorbas. Eres una carga demasiado pesada que lo único que puede hacer es volver infelices a aquellos seres que le rodean
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