Me encanta el invierno, es un periodo precioso y entrañable. Todo es más bonito, hay más horas de luz que de oscuridad y a mí me gusta más la noche que el día. Las luces decoran la ciudad, venden castañas caliente en puestos ambulantes, montan puestos donde venden gilichorradas que la gente compra porque sí y todo el mundo está de mejor humor porque dentro del maravilloso inverno está presente la Navidad y sus anheladas vacaciones.
Y qué hay mejor que pasear por el centro de una ciudad tan hermosa como Madrid una fría tarde de inverno, ya de noche y abrigado hasta los topes con buena compañía. Ir con un abrigo calentito, los guantes incluso un gorro y aprovechar el frío para acurrucarte al lado de alguien mientras paseas plácidamente por Madrid.
Contando esto a una amiga, estas (entre otros) razones por las que me encanta el invierno he acordé de una historia que no me sucedió hace mucho tiempo...
Regresé a Madrid después de una larga temporada en el internado, quería volver a ver a mis amigas, estar en casa y sobretodo estar con él. Necesitaba verle porque sabía aun podría haber algo y porque lo que ocurrió en verano me supo a poco.
Después de mucho hablar e intentar encontrar un día que nos viniera bien a los dos elegimos el 28 de Diciembre, (Los Santos Inocentes) no había otro día... ¡NO!
Esperaba casi con ansia ese día y todas mis amigas sabían que habíamos quedado y todo sería perfecto. Aquel día me arregle bastante puesto que primero daríamos una vuelta por el centro observando todo preciosisímo y navideño y después iríamos a cenar juntos a un lugar especial.
Por fin llegó la hora de quedar, vino a buscarme hasta mi casa y también iba muy arreglado, perfecto, pensé, esto promete.
El metro iba algo lleno y por supuesto no iba asiento, tocaba ir de pie, sin agarrarnos a nada, solo el uno al otro, mientras hablábamos tranquilamente sobre a dónde ir antes de cenar. Ya nos miraba todo el vagón por ir abrazados y hablar con voz noña. Hasta que al llegar a Atocha el señorito no tiene idea mejor que decirme: No te atreves a que nos bajemos aquí e ir hasta Sol andando, no hay huevos y sale por la puerta, por supuesto yo también. pues nada más para ver.
Todo estaba saliendo perfecto, llegamos a Neptuno y tuve la tentación de un café bien calentito en Starbucks, por supuesto lo hice. Cuando paseábamos cerca de El Congreso de los diputados empezaron a llegarle mensajes de whatsapp, de texto y un sinfín de llamadas, me pareció extraño y más a él. Lo peor fue que era para comunicarle una muy mala noticia y tenía que marchase ya. Le pregunté: ¿Será una broma? Pero no, con esa cara sabía que iba completamente en serio, la misma cara con la que me había mirado unos meses atrás en Goya que hizo que cambiara todo
Llegamos a Sol, casi corriendo, apenas me había terminado el café al cual por cierto no había echado azúcar porque yo ya tenía a alguien que me endulzara.
En fin que cada uno tomó su camino, no paró de pedirme perdón mandándome mensajes durante el trayecto en metro y días posteriores y que le iba a decir si la culpa es suya....
Desde entonces todo entre nosotros cambió y bueno por lo menos seguimos siendo amigos
martes, 27 de noviembre de 2012
sábado, 10 de noviembre de 2012
Cobarde
Es una de las palabras que mejor pueden definir. Gracias a mi cobardía estoy segura que me he perdido muchas cosas y también que grandes hechos de mi vida han llegado tarde también por su culpa.
Cierto es que soy una persona muy impulsiva, a priori. Pero si la situación requiere más seriedad y me puede conllevar un riesgo probablemente me quede sin ejecutar ninguna acción. Si mi conciencia no está alterada no me atreveré a hacer nada, otra cosa es que no sea consciente al 100% véase: una fiebre un poco alta, haber ingerido alcohol, fumado algún canuto, adormilada, estar en mi mundo...
Entonces si he podido tener un poco de valor de aventurarme a...pero cada vez evito más esas situaciones
Para un claro ejemplo de mi cobardía tengo que remontarme unos tres años...
Por aquel tiempo a mí me gustaba bastante un chico, éramos muy amigos y prácticamente todos los fines de semana nos veíamos en nuestro grupo de amigos, yo también le gustaba a él pero los dos ignorábamos eso el uno del otro. Un día casi por casualidad no recuerdo muy bien como (aunque jamás se me olvidará el día... sé que era un sábado y recuerdo muy bien esa tarde de enero) alguien hizo cierto y comentario y nos dimos cuanta de lo que pasaba y que ninguno nos habíamos atrevido a hacer nada. Pasamos unos meses maravillosos aunque llenos de complicaciones externas, hoy en día seguimos siendo amigos.
Otro ejemplo... el verano pasado mucho tonteo, siempre hablando mensaje por aquí por allá, muchas cosas en una lista para hacer pero el vodka fue nuestro mejor aliado
Y finalmente algo evidente W, desde hacía mucho mucho tiempo para todos, para mí incluso también pero tenía miedo a romper una bonita amistad y que no estaba segura del todo. Terminé dejando al chico del vodka por la distancia y porque jope tenía a alguien que desde hacía años me llamó la atención y no sé muy bien... si no hubiera sido por una amiga suya que fue quien me vino a decir a mí una noticia que medio conocía no sé que hubiera pasado porque W es también un cobarde y no se atrevía :P
Mi última confesión es que creo que he estado enamorada una vez, sólo una vez pero esa persona no lo sabe ni creo que lo lleve a saber jamás... he estado pillada creo que bastante tiempo y no me atrevido a contárselo absolutamente a nadie (creo) ni lo haré. Siempre tendré en mente la pregunta de ¿qué hubiera pasado si...? Y solo puedo divagar, pues no voy a obtener respuesta a estas alturas.
La verdad que ya se me ha pasado la tontería de enamoramiento (entre tanto jaleo que he tenido y demás) ya no lo estoy y dudo que vuelva a estarlo algún día gracias mi ritmo de vida.
Sorprende algo esta entrada no? La verdad es que no sé muy bien de dónde he sacado el valor, tal vez solo necesitaba desahogarme un poco y lo he conseguido.
Gracias!
Regreso a ver La Naranja Mecánica y a mis quebraderos de quijotera hermanitos Hay gente que dice que tuve valor por haberme ido a estudiar fuera y además bachillerato de ciencias habiendo estudiado letras , pero lo único que hacía era huir de mis problemas como cobarde que soy
Cierto es que soy una persona muy impulsiva, a priori. Pero si la situación requiere más seriedad y me puede conllevar un riesgo probablemente me quede sin ejecutar ninguna acción. Si mi conciencia no está alterada no me atreveré a hacer nada, otra cosa es que no sea consciente al 100% véase: una fiebre un poco alta, haber ingerido alcohol, fumado algún canuto, adormilada, estar en mi mundo...
Entonces si he podido tener un poco de valor de aventurarme a...pero cada vez evito más esas situaciones
Para un claro ejemplo de mi cobardía tengo que remontarme unos tres años...
Por aquel tiempo a mí me gustaba bastante un chico, éramos muy amigos y prácticamente todos los fines de semana nos veíamos en nuestro grupo de amigos, yo también le gustaba a él pero los dos ignorábamos eso el uno del otro. Un día casi por casualidad no recuerdo muy bien como (aunque jamás se me olvidará el día... sé que era un sábado y recuerdo muy bien esa tarde de enero) alguien hizo cierto y comentario y nos dimos cuanta de lo que pasaba y que ninguno nos habíamos atrevido a hacer nada. Pasamos unos meses maravillosos aunque llenos de complicaciones externas, hoy en día seguimos siendo amigos.
Otro ejemplo... el verano pasado mucho tonteo, siempre hablando mensaje por aquí por allá, muchas cosas en una lista para hacer pero el vodka fue nuestro mejor aliado
Y finalmente algo evidente W, desde hacía mucho mucho tiempo para todos, para mí incluso también pero tenía miedo a romper una bonita amistad y que no estaba segura del todo. Terminé dejando al chico del vodka por la distancia y porque jope tenía a alguien que desde hacía años me llamó la atención y no sé muy bien... si no hubiera sido por una amiga suya que fue quien me vino a decir a mí una noticia que medio conocía no sé que hubiera pasado porque W es también un cobarde y no se atrevía :P
Mi última confesión es que creo que he estado enamorada una vez, sólo una vez pero esa persona no lo sabe ni creo que lo lleve a saber jamás... he estado pillada creo que bastante tiempo y no me atrevido a contárselo absolutamente a nadie (creo) ni lo haré. Siempre tendré en mente la pregunta de ¿qué hubiera pasado si...? Y solo puedo divagar, pues no voy a obtener respuesta a estas alturas.
La verdad que ya se me ha pasado la tontería de enamoramiento (entre tanto jaleo que he tenido y demás) ya no lo estoy y dudo que vuelva a estarlo algún día gracias mi ritmo de vida.
Sorprende algo esta entrada no? La verdad es que no sé muy bien de dónde he sacado el valor, tal vez solo necesitaba desahogarme un poco y lo he conseguido.
Gracias!
Regreso a ver La Naranja Mecánica y a mis quebraderos de quijotera hermanitos Hay gente que dice que tuve valor por haberme ido a estudiar fuera y además bachillerato de ciencias habiendo estudiado letras , pero lo único que hacía era huir de mis problemas como cobarde que soy
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